Optimiza tu contenido, no caigas en los errores habituales

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13 Febrero 2019

El mes pasado hablamos de una gran pesadilla, enlaces inseguros en nuestros emails y HTTPS como estándar de seguridad. Otro temor, tal vez incluso mayor, es que tu correo electrónico termine en la carpeta de correo no deseado. Los ISP se están volviendo cada vez más sofisticados, y están evolucionando constantemente para que los usuarios de una bandeja de entrada tengan la mejor experiencia posible, para poderles entregar información relevante y, a la vez, seleccionar los emails no deseados.

Cuando se trata del envío masivo de emails, por ejemplo, newsletters o información de los usuarios, los ISP están dando lo mejor de sí a la hora de determinar la autenticidad y la relevancia de estos para cada destinatario. Si tu email no cumple con sus exigencias, el riesgo de que llegue a la carpeta de spam en vez de a la bandeja de entrada aumenta.

A la hora de evaluar un email entran en juego muchos aspectos de peso diferentes: la reputación del remitente, las acciones del destinatario en emails anteriores y la identidad del remitente, por poner algunos ejemplos.

Pero no hay que olvidar que el contenido real de un email también influye en el posicionamiento en la bandeja de entrada y en la experiencia del destinatario con el email. En este artículo queremos dirigirnos a todos los content managers que andan por aquí para resaltar algunos errores comunes que hay que tener en cuenta a la hora de crear un email. Esto te ayudará a crear una mejor experiencia para tus destinatarios y a evitar utilizar métodos que te hagan parecer un spammer.

1. Todo empieza por la línea de asunto

No cabe duda de que el copy del asunto es importante. Es lo primero que el destinatario ve y la respuesta a ese mensaje es crucial para el éxito de tu email. Sin embargo, es fácil volverse “demasiado convincente” y expresivo en el asunto. Esto a veces es más negativo que positivo. Aquí tienes algunos de los errores habituales a tener en cuenta cuando escribas tus líneas de asunto:

      • Piensa en la extensión: algo en lo que es fácil caer es poner demasiadas palabras en el asunto. Sobrecargar el asunto puede hacer que parezca desordenado y, en el peor de los casos, si es muy largo quedará cortado en la bandeja de entrada del destinatario. Intenta ser conciso y convincente. Si has escrito más de 50 caracteres, puede que sea buena idea pensar cómo expresar tu mensaje de otra manera.
      • Evita escribir solo en mayúsculas: es común ver el uso de mayúsculas como un método para recalcar la importancia de un tema. Ten cuidado con este método, ya que un asunto que contiene demasiadas palabras en mayúsculas levanta las sospechas de los ISP y algunos filtros de spam restan puntos a este comportamiento.
      • Los emojis crean interés y agregan personalidad, pero úsalos con moderación. No olvides testear y comprobar qué es lo que mejor funciona con tus destinatarios en concreto.
      • Piensa las palabras que utilizas: si buscas en la web, encontrarás multitud de listados de palabras que podría ser problemático utilizar en email marketing. Las palabras que suelen estar en estas listas son palabras relacionadas con el aumento de ventas o el ahorro de dinero. Es buena idea echar un vistazo a algunas de estas listas y tenerlas en cuenta al escribir tu copy. Y, como siempre, haz pruebas con un pequeño grupo de destinatarios y evalúa los resultados.

Para más inspiración sobre cómo escribir buenas líneas de asunto, consulta nuestro post anterior en donde te damos 12 consejos para escribir la línea de asunto perfecta. Ten en cuenta también el constante progreso técnico, por ejemplo, el uso de la voz en email que seguramente es algo a considerar a la hora de optimizar tus líneas de asunto.

2. La relación entre texto e imagen

Es tentador poner un buen puñado de imágenes en tus emails, ¿verdad? Las posibilidades de diseño y disposición de los elementos parecen ilimitadas, y cabría pensar que todo es tan sencillo como crear el diseño que quieres, guardarlo como archivo de imagen y subirlo a tu software de email marketing. Pero la verdad es que utilizar demasiado contenido gráfico en tus emails puede causar muchos problemas, especialmente si lo colocas en lugares que son más adecuados para texto y estructura HTML.

Las plantillas y elementos de Webpower están basados en HTML. ¿Quieres insertar un botón, por ejemplo? Elije un botón en Webpower, al que puedes modificar a tu gusto, en lugar de insertar una imagen de un botón.

Un aspecto a tener en cuenta es que, si usas mucho contenido de imágenes en relación al texto, aumenta el riesgo de que los ISP perciban tu email como spam. Una estrategia comúnmente conocida de los llamados spammers es “esconder” distintos mensajes en imágenes; es decir, añaden texto dentro de las imágenes en lugar de incluirlo como texto real de los emails para poder utilizar contenido que podría haber sido percibido como spam si hubiera sido incluido como texto. Esto se debe a que los ISP no pueden determinar el contenido de una imagen de la misma forma que lo hacen con el texto. Los ISP conocen muy bien esta estrategia y, por ende, cuando un email contiene muchas imágenes y casi nada de texto, se activan las alarmas.

Otro aspecto a considerar es que, si pones gran parte de tu contenido dentro de imágenes, por ejemplo, copy de texto y botones, los destinatarios que tengan activada la función de bloqueo de imágenes en su bandeja de entrada no podrán tener una visión general del contenido de tu email. Si utilizas texto real y un diseño basado en HTML, incluso los destinatarios con bloqueo de imágenes en sus bandejas de entrada podrán leer el mensaje del email. Para tener mejores resultados, asegúrate de dar con una buena mezcla de contenido escrito y de imágenes en tus emails.

3. Atento a las propiedades de las fuentes

Es obvio que tus destinatarios tendrán una mejor experiencia si tus emails tienen buena legibilidad, pero esto también puede afectar a cómo los ISP perciben tu email. Por ejemplo, piensa en el contraste entre el color del fondo y el color de tu texto, o en el tamaño del texto. Si usas una fuente muy pequeña o si el color de dicha fuente tiene demasiado poco contraste con el fondo, el cliente que recibe el email puede pensar que estás tratando de esconder algo. Este tipo de comportamiento puede hacer que algunos ISP te den puntos de spam. Por lo tanto, asegúrate de ajustar las propiedades de las fuentes de manera clara y coherente para que el destinatario tenga una buena experiencia y tú, ningún punto de spam.

4. Diseño del email, menos es más

Es tentador probar y crear emails espectaculares con un diseño avanzado, ¿verdad? Es muy fácil con la tecnología actual y con la libertad de diseño que proporcionan los programas de email marketing al utilizar editores drag and drop. Por supuesto, te aconsejamos que aproveches las ventajas del desarrollo tecnológico y las oportunidades que ofrecen, ¡sé creativo! Pero ten en cuenta que el diseño del email no da la misma libertad que el de un sitio web. Los ISP aún están muy limitados en cuanto a lo que pueden soportar, en comparación con los navegadores web. La libertad de crear fácilmente tu propio diseño para cada email hace que sea más sencillo cometer errores, cosa que puede no verse en tu cliente de email, pero sí en el de otro. Ten en cuenta que es posible que no todos tus destinatarios utilicen el mismo ISP que tú. Para comprobar si tu email se visualiza correctamente en varios ISP, puedes utilizar la herramienta de Litmus integrada en la plataforma de Webpower. Si tenemos en cuenta que un diseño más avanzado tendrá más posibilidades de que correo electrónico se rompa, o se vea extraño, en algún cliente de email, pensar que Menos es más en diseño de emails es una opción inteligente.

5. Piensa en la extensión del email

Tanto por razones técnicas como de legibilidad, es buena idea pensar en la cantidad de contenido que incluyes en tus emails. Los emails demasiado largos pueden quedar cortados en la bandeja de entrada del destinatario y mostrar un link con el texto “haz clic aquí para leer el mensaje completo” (o similar). Si este es el caso de tus emails, es un gran indicador de que deberías revisar la dimensión del contenido y evaluar si es necesario tener toda esa información en un email en lugar de tenerla en un Flujo de email o en landing pages.

Más contenido, principalmente imágenes, significa mayores tiempos de carga. Esto afectará de manera negativa a la experiencia de los destinatarios, porque a nadie le gusta esperar largas descargas que consumen datos móviles. Otro aspecto a considerar, si tus emails son muy largos, es que la velocidad de envío también se verá reducida. Nuestra recomendación es que, en vez de llenar un email con muchas secciones o secciones muy largas, resaltes solo unas pocas que sean potentes y estén bien seleccionadas. O, ¿por qué no utilizar un contenido dinámico para que cada destinatario único solo reciba los elementos que encajen en sus intereses o necesidades? Después de todo, la relevancia es la clave para un email exitoso.

6. Identidad del remitente

Por último, pero no menos importante, debe quedar claro quién es el remitente de tu correo electrónico. Debes incluir la verdadera identidad e información de contacto, incluida una dirección física o postal válida, en cada email que envíes.

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